miércoles, 6 de mayo de 2015

Universitario ganaba el partido, pero Sobis marcó la paridad (1-1).

Universitario estuvo a un paso de la hazaña, no le alcanzó, empató 1-1 con Tigres, pero se despidió con la cabeza levantada de la Copa Libertadores de América. La derrota de la semana pasada, en Sucre, por 1-2 ante Tigres, fue lapidaria para sus aspiraciones, tomando en cuenta el buen partido que hizo anoche en el estadio Universitario, donde los Tigres de México suelen pintarles la cara a sus rivales.

Pero, el plantel docto salió con la cabeza alta, qué partido que le hizo a Tigres, el de mejor rendimiento en la Copa Libertadores. Un equipo de hombres, que sudaron la casaca estuvo en el campo de juego, que no se amilanaron para nada ante el pintado rival que tuvieron al frente. E incluso, buscaron el arco contrario, por eso es que de entrada, a los 2 minutos de iniciado el encuentro, el español Rubén de la Cuesta superó a Nahuel Guzmán, con remate esquinando, dejando atónitos a los hinchas del cuadro mexicano, que fueron a ver una goleada y por poco no se van desilusionados del campo de juego. Es que Baldivieso supo plantear bien el partido e hizo lo que mejor sabe hacer Universitario, marcar y presionar en terreno contrario, por eso es que los cerebrales del Tigres, con Damián Alvarez como principal eje, no pudieron pensar y se comenzaro a poner nerviosos.

Tras el tanto la arremetida de los mexicanos fue furiosa, pero siempre encontraron una muralla con González, Filipetto y Silvestre, que se pertecharon bien en su zona. Nunca se sintió cómodo el plantel mexicano, más bien los jugadores de Universitario supieron distribuir bien el balón, y en algunos casos rechazar. En el segundo tiempo, con el ingreso de Jofre Guerrón, el plantel mexicano tuvo algo más de llegada sobre la portería visitante, pero siempre estuvo atenta y con el libreto bien conocido, fueron prácticamente inexpugnables. Tuvo que ser Alvarez el que finalmente desequlibró, le cometió falta Silvestre, y Sobis con potente remate anotó de la única manera en que iban a superar al buen golero Raúl Olivares (75’). Los últimos minutos fueron intensos y hasta dramáticos,porque los bolivianos buscaron el arco de Nahuel Guzmán, quien sofocó por lo menos dos veces. Universitario empató, pero no le alcanzó.

UN ORGULLO

Apenas terminó el partido, Julio Baldivieso se acercó a sus jugadores a quienes levantó la moral y se retiró de la cancha con su hijo, Mauricio: “Estoy muy orgulloso de la forma en que jugaron, no se si fue penal o no, la jugada fue lejos, pero sí creo que Bolivia debe estar contenta”.

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